|
Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2005. 01/06/2005ReflexionesLo más frustrante de estar sin trabajo es el restringirse en sus gastos. Hasta hace poco tiempo si iba por la calle y me gustaba algo simplemente lo compraba (lease ropa, libro, discos, o cualquier chuchería por trivial e inútil que parezca). Es chistoso pero cuando uno se siente económica-laboral-anímica mente estable es cuando su vida parece ser más aburrida que una película de Tarkovsky o una emisión del canal del Congreso: sin nada interesante que haga romper aunque sea unos segundos esa rutina lacerante. Es cuando uno parece tener alguna enfermedad contagiosa porque ninguna chica se acerca siquiera a preguntar la hora. Es cuando no hay novedades en las tiendas de discos. Es cuando uno va a una librería y los libros son los mismos. Es cuando no hay conciertos interesantes y que valgan la pena. Es cuando uno pasa por el aparador de alguna tienda y la ropa es espantosa. En fin. Llevo un mes sin empleo y en ninguno de los aspectos arriba mencionados me siento al 100% estable, y es entonces cuando conozco gente interesante y especial, es cuando a Ismael Serrano, Luis Eduardo Aute y Oasis se les ocurre sacar nuevos discos, es cuando a Olga Wornat se le ocurre publicar sus crónicas malditas, cuando a Dead Can Dance y el Australian Pink Floyd Show se les ocurre venír a México, o cuando desde hace un mes veo ropa super padre y que no me puedo comprar. No me llenaré más la cabeza con cuestiones que no tienen solución, ni con frases como "la vida te esta dando una lección", yo lo tomaré como una mera coincidencia y pues ni modo a seguír usando mi misma ropa, escuchando mis mismos discos, leyendo mis mismos libros y puliendo esa esperanza que motiva a mi motor a seguír funcionando... Axxur 03/06/2005ContigoYo no quiero un amor civilizado con residuos y escenas de un sofá; yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecinas con pucheros; yo no quiero sembrar ni compartir; yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz. Yo no quiero cargar con tus maletas; yo no quiero que elijas mi champú; yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud. Yo no quiero domingos por la tarde; yo no quiero columpio en el jardín; lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí. Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren. Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes; yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer. Yo no quiero calor de invernadero; yo no quiero besar tu cicatriz; yo no quiero París con aguacero ni Venecia sin ti. No me esperes a las doce en el juzgado; no me digas "volvamos a empezar"; yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber por qué lo hiciste; yo no quiero contigo ni sin ti; lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí. Joaquín Sabina 03/06/2005 15:03 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar. ViernesYa viernes. Dia de descanso para unos, de reventón para muchos, de trabajo para muchos también. Para mi el viernes representa la culminación de algo, no sé exáctamente "de qué" pero la culminación de algo. Cuando era pequeño los viernes eran para mi el día que podía llegar del colegio y no quitarme el uniforme. El día que podía quedarme a mirar televisión hasta tarde sin tener que preocuparme por "levantarme temprano" al día siguiente. En la adolescencia los viernes eran para salir con tus amigos, para arreglarse a media tarde y salir a "ligar" niñas igual de inquietas que uno. Recuerdo con nitidéz esas primeras salidas, las caricias aún tempranas, los besos con sabor a misterio y a dudas, con sabor a deseo y a ingenuidad. La música de Depeche Mode y el House que invadía todos los rincones a los que soliamos ír. Recuerdo la primera vez que a los 17 años me tomé dos cervezas y me emborraché, por cierto era un viernes después de tomar clases de Ciencias Políticas y un día después de que me rompieran el corazón por primera vez. Los viernes en la universidad eran los días de la libertad. Eran los días en que soliamos salirnos de clase e irnos a Xochimilco, al billar, a Coyoacán, a alguna fiesta, algún bar, alguna disco, eran días en que todo era posible, en que la diversión era lo más importante para nosotros: chicos jugando a ser grandes, buscando una personalidad que aún no encontrabamos, una maduréz que aún no llegaba, unos labios o un cuerpo que nos arropara y que sin embargo jamás llegaba. Los viernes para mi son los días de los amigos, los días en que si no estaba en Coyoacán con Ray o con Luis estaba en algún antro con Arturo o Julio, o Vero, o tomando cerveza con Aurea o Leslie, o empacando porque salía de viaje con Cristina....siempre había algo que hacer. Creo que por eso me gustan tanto los viernes, por eso los disfruto, por eso ya estoy pensando que haré, y aunque me quede en casa mirando peliculas, escuchando música sin otra compañía que mi sombra disfruto en verdad los viernes...y es que un viernes sin algo que hacer es como un baile sin pareja: un verdadero desperdicio. |
El Ojo del ManiquíYa nada es lo que era...!!!
TemasArchivosEnlaces |